El psoas: el músculo del alma y su vínculo con las emociones

Descubrí por qué el psoas es conocido como “el músculo del alma” y cómo su liberación a través del yoga puede ayudarte a soltar emociones guardadas, aliviar tensiones y reconectar con tu equilibrio interior.

El músculo que conecta cuerpo, mente y alma

El psoas es uno de los músculos más profundos e importantes del cuerpo humano. Nace en la parte baja de la columna y se extiende hasta los fémures, conectando la espalda con las piernas.
Fisiológicamente, es el responsable de mantenernos erguidos, caminar, correr y sostener el equilibrio.
Pero su función va mucho más allá del movimiento: el psoas es también un centro emocional y energético, un verdadero puente entre el cuerpo físico y el alma.

La maestra y terapeuta Liz Koch, autora de “The Psoas Book”, sostiene que en él se guardan memorias emocionales profundas, especialmente aquellas relacionadas con el miedo, la ansiedad o el trauma.

El psoas y las emociones: lo que la ciencia y la energía coinciden en mostrar

Cuando estamos bajo estrés, el cuerpo activa el reflejo de defensa conocido como “lucha o huida”. El psoas, por su función de flexión y protección, se contrae de manera automática.
Si el estrés se repite o no se libera adecuadamente, esa contracción se vuelve crónica: el psoas permanece tenso, acortado, generando molestias lumbares, fatiga o sensación de rigidez en el abdomen y la cadera.

Desde una mirada energética, el psoas está íntimamente vinculado con el chakra raíz (Muladhara) y el chakra sacro (Swadhisthana), centros relacionados con la seguridad, la estabilidad y la expresión emocional.
Cuando está tenso, puede reflejar miedo a avanzar o dificultad para soltar el control; cuando se relaja, nos devuelve confianza y fluidez.

Liberar el psoas, entonces, no es solo un acto físico: es una manera de liberar emociones guardadas y recuperar la sensación de estar en casa dentro del propio cuerpo.

Señales de un psoas en tensión

– Dolor lumbar o rigidez en la zona baja de la espalda.
– Caderas tirantes o dificultad para estirarse.
– Fatiga constante o respiración superficial.
– Ansiedad o sensación de “estar en alerta” incluso en reposo.

El cuerpo habla a través de estos síntomas. Escucharlos con atención es el primer paso hacia la armonía.

Cómo liberar el psoas a través del yoga y la respiración

El yoga trabaja sobre el psoas desde la conciencia corporal y la respiración profunda.
Posturas como Anjaneyasana (estiramiento del corredor), Supta Baddha Konasana (postura reclinada del ángulo unido) o Setu Bandhasana (medio puente) ayudan a abrir la zona pélvica y liberar tensión. Combinadas con respiraciones lentas y exhalaciones largas, estas posturas estimulan el sistema parasimpático y ayudan al cuerpo a sentirse seguro nuevamente.

Un camino de liberación y confianza

El psoas nos enseña que el verdadero equilibrio no está en endurecer, sino en soltar.
Cuando se relaja, el cuerpo se abre, la respiración se profundiza y la mente encuentra calma.
Liberar este músculo es, en esencia, volver a confiar en la vida.

“El cuerpo recuerda lo que la mente intenta olvidar. Escucharlo es una forma de sanar.” — Liz Koch

En EYO Yoga Madero, te acompañamos a reconectar con tu cuerpo y tus emociones a través de yoga, respiración y prácticas de conciencia corporal.
Vení a descubrir cómo, al soltar desde adentro, todo vuelve a fluir con naturalidad.

Scroll al inicio